Entrevistamos a Manuel Coronil Merino

Desde ubrique.com, queremos documentar las experiencias y opiniones de los empresarios más notables del sector de la piel en España y es especial en Ubrique. Para ello iniciaremos una serie de entrevistas la cual publicaremos en un libro PDF, que será guardado en una capsula del tiempo virtual y enviado a las empresas del sector dentro de diez años. Este pequeño experimento quiere recoger la sabiduría empresarial de empresarios reales y no la de los ponentes habituales de las cámaras de comercio, sin experiencia en trabajo de campo ( en nuestra opinión),  ya que solo teorizan acerca del tema sin concerlo a  fondo. Como primer entrevistado contamos con el Señor Manuel Coronil Merino, empresario marroquinero de Ubrique, os dejamos con esta primera capsula:

01 ¿Cuál cree que es problema o problemas que atraviesa el sector de la piel en la actualidad?.

En primer lugar, quiero agradecer a ubrique.com la atención que han tenido conmigo al solicitar mi opinión sobre la crisis por la que atraviesa el sector marroquinero. Antes de abordar la cuestión planteada, deseo manifestar mi mayor respeto al sector de la marroquinería y a todas las personas, empresas e instituciones que lo integran. Es pues mi intención la de dar respuesta a las cuestiones de ubrique.com, desde el respeto, la lealtad y la objetividad, todo ello con el fin de trasladar a la sociedad Ubriqueña mi punto de vista. No obstante, el respeto, la objetividad y la lealtad al sector marroquinero no deben excluir cualquier comentario, recuerdo y/o análisis que contenga una autocrítica ponderada respecto a aquellos errores que, según mi opinión, hemos cometido.

Es norma en todos los ámbitos de la vida, que para resolver los grandes problemas, aquellos que producen distorsiones profundas o hasta problemas de supervivencia, es necesario analizar, estudiar y criticar las causas originadoras de ellos. Es necesario, sobre todo, aceptar la realidad, por dura y tozuda que esta sea.

El sector ha cometido dos errores principales: El primero, el tremendo individualismo, creyendo que las normas generales no van con nosotros, considerando la independencia como valor supremo. Ejemplos de este individualismo son los clamorosos fracasos de proyectos tales como, entre otros, La Central de Compras, La Cooperativa de Consumo, La Comercilizadora de Ubrique, La Administración de la Marca, etc. El segundo, el sector ha ejercido un pertinaz y desmesurado chovinismo, lo cual impide que aprendamos cosas de fuera y las incorporemos a nuestra industria. A partir del año 1973 y sucesivos, el sector ha vivido un movimiento seudo político y/o seudo-sindical para el cual no estaba preparado. La escasa estructura empresarial sufrió un embate de enormes proporciones, que trajo consigo el principio de la renuncia vocacional de empresarios, que casi siempre han procedido del sector de los trabajadores. Estos hechos, marcaron definitivamente un antes y un después.

Los aspectos mencionados, han traído consigo la consecuencia con más caldo de todas: El sector ha sufrido un envejecimiento debido a que no ha sido posible dar paso a toda una joven generación, la más preparada, que pudiera dar un giro copernicano a todo lo que entiendo son sus problemas.

02 ¿Cuáles crean serían las apuestas y medidas paliativas inmediatas para el ascenso y superación de la actual crisis?

Contestar a esta pregunta, requiere más espacio, sin embargo, intentaré sintetizar. El origen de los problemas por los que atraviesa el sector es, fundamentalmente, el de la globalización de la economía. La actual crisis económica sólo ha hecho acrecentar los efectos negativos de esta globalización. Debemos realizar un proyecto común de manera coordinada que nos lleve a mejorar considerablemente en aquello en lo que estamos fallando: LA CALIDAD Y LA PRODUCTIVIDAD. Estos dos pilares deben formar parte de un binomio, en el que estén recíprocamente unidos y combinados. Ello ha de ser promovido mediante el dialogo de las empresas y los trabajadores, lo cual nos llevaría a generar MAS EMPLEO.

El sector ha perdido calidad y productividad, además de confianza; esto último ha transcendido a los medios de comunicación, también al ámbito fiscal y laboral, lo que hace que nuestros potenciales clientes hayan huido despavoridos. Por ello, y como he anticipado anteriormente, para recuperar nuestros potenciales clientes tenemos que conseguir mejor calidad y más productividad. China es la mayor fábrica de parados de Europa, pero no podemos olvidar, que las multinacionales del lujo, que deslocalizaron sus centros de producción a China, están comenzando a recibir su propia medicina. El traspaso de la fabricación a un país donde las leyes y normas del mercado no están homologadas con las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio, les está produciendo graves distorsiones en el control de las producciones paralelas, las cuales están fuera de control y son colocadas ilegalmente en los mercados. Todo ello está produciendo pérdidas de imagen, caída de los precios, deterioro en los canales de comercialización, etc.

La productividad de China está basada en sus bajos salarios y en la manipulación del cambio de su moneda. China tendrá que ir regulando estas anormalidades si quiere alcanzar a la primera potencia económica del mundo, EEUU.Un sector como el nuestro, que es poco dinámico, no puede de ninguna manera incorporar y financiar innovaciones empresariales que son claves para la mejora en productividad, calidad y competitividad. Sin embargo, podemos ir haciendo paulatinamente, vía precio (control de costes) y calidad, recuperar la confianza de las multinacionales del lujo. Todo ello redundaría en un aumento de la cartera de pedidos, la producción y la reducción del desempleo.Para suplir la falta de financiación en I+D+i en el sector, sería necesario, además de una buena política de control de costes, incidir en la formación de la población más joven de Ubrique. Estamos olvidando la calidad y la productividad y nos gastamos mucho dinero en diseño. El sector necesita horas de trabajo para que deje de ser un “laboratorio de paro”.

03 ¿Cuál es su visión del mercado marroquinero en el futuro?

No me he distinguido por ser una persona optimista, mi optimismo ha sido sustituido por el pragmatismo. Evidentemente, la situación del sector es más grave en el área comercial que en otras ocasiones. A pesar de ello, los que ya peinamos canas no podemos olvidar los difíciles tiempos por lo que hemos pasado y que siempre, hemos buscado con mucha fe y entusiasmo salidas a esa dificultades. Tengo la certeza que el sector tiene hoy, mejores recursos que en el pasado. Cuenta una juventud magníficamente preparada, y es ésta la que debe movilizar el conocimiento para poner en valor las muchas alternativas que tiene el sector, que a menudo no vemos porque creemos que ya no hay ninguna. Sería partidario de la creación de una FUNDACION que comience a desarrollar un buen programa de reformas y actuaciones en el sector. Para que esto sea posible, por encima de todo, debemos olvidar nuestro individualismo y chovinismo.
Por otro lado, comenzaría a hacer una gestión comercial con el apoyo de los lobbies convenientes, para volver a convencer a las multinacionales del lujo que nuestro sector es el mejor tanto en calidad, productividad, innovación y seguridad en el tratamiento y distribución de la producción. En cualquier caso, siempre estaré a disposición del sector para cualquier colaboración que fuese conveniente.

Muchas gracias.

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